El evento deportivo continental no detiene su marcha en Perú, donde fue
una jornada de muchas medallas y clasificaciones para conseguir una.
La Argentina hoy se dio el gusto de conseguir 2 preseas de oro, 2 de bronce y 1 de plata, además de una clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio del año que viene en Pentatlón Moderno.
Más allá de las conquistas, hay chances de medallas. En Boxeo, Ramón Quiroga debutó con una victoria ante el mexicano Miguel Capilla Flores por decisión unánime en los cuartos de final de peso mosca (52 kg) y ganará un bronce como mínimo.
Santos Beningno Laciar, el pequeño gran cordobés que logró quedarse con
el título mundial de Peso Mosca al vencer en Sudáfrica al local
Mathebula. La crónica de una conquista histórica para el boxeo
argentino.
Hay
un sonido, un color y un sentimiento alojados para siempre en mi alma.
Trato de empezar y no puedo: quiero volver atrás y es inútil… Hay un
hombrecito de sonrisa apenas perceptible que invade el antes y el
después. Que está en cada uno de los momentos de aquella vigilia
excitada y de este eufórico presente. El hombrecito dulce y simple llegó
al camarín envuelto en la Bandera Argentina, se la quitó, la dobló, la
dejó apoyada en uno de los bancos, se subió a la camilla de masajes,
dejó que la cabeza le colgara a partir de la nuca, llevó las dos manos
al pecho, entrelazó los dedos y comenzó a darse cuenta de lo que acababa
de ocurrirle: YA ERA CAMPEON DEL MUNDO Y SE LO DECIA, EN VOZ BAJA, A SU
MADRE. «Mamita —comenzó balbuceante— mamita, lo conseguí, lo conseguí,
es para vos, es para vos…». Las lágrimas llenaron su cara de triángulo
opuesto. El vestuario estaba lleno de argentinos. Pocos le
escuchábamos. Como siempre, hablaba bajo, casi para él. Pero en aquel
llanto estaba la síntesis de todo: primero se gana, después se llora;
primero hay que endurecerse, después ablandarse. Santos Benigno Laciar
supo hacer cada cosa en su momento y cuando llegó el día de la pelea
aquel hombrecito se transformó en gigante. Un ejemplo cronológico de su
evolución a través de frases dichas por él mismo durante la semana:
Lunes 23, después del gimnasio: «Hoy anduve bien, pero tengo que andar mejor».
Martes
24, al regreso de una exhibición ante 5.000 mineros en Orkney, 165
kilómetros al NO de Johannesburgo: «No me siento fuerte, no sé lo que me
pasa».
Miércoles 25, durante la cena: «Si yo tuviera un poquito de potencia, a ese negro lo pongo nocaut».
Jueves
26, después del footing y en plena campaña de todo su entorno por
levantarle la moral: «Hubiera podido seguir corriendo 3 kilómetros más,
estoy otra vez con aire».
Viernes
27, en su pieza, alrededor de las 7 de la tarde: «Estoy bárbaro,
quédese tranquilo don Cacho (a Francisco Giordano) que voy con todo,
estoy al pelo».
Sábado
28, día de la pelea, a las 6 de la mañana a su entrenador Horacio
Bustos: «Pensar que hoy voy a ser campeón del mundo, ¿qué grande no?, le
voy a arrancar la cabeza a ese negro, ya vas a ver…».
Santos Benigno Laciar frente a Peter Mathebula.
De la frase pasamos a la anécdota: mientras Malvares le ganaba por demolición a Gwiji, Laciar terminaba un partido de truco con Bustos, totalmente concentrado en la forma de sumarse los tantos. Faltaban 30 minutos para el combate. En ese momento Bustos tenía 80 pulsaciones por minuto y Laciar 70: estaba más tranquilo el boxeador que su técnico. Y este proceso fue general. Cuando llegarnos a Sudáfrica la pelea era dura. Cuando vimos el video tape de Mathebula contra el coreano Tae Shik Kim la pelea era dificilísima. Cuando visitamos Soweto y hablamos con la policía, el clima que rodearía al combate seda de altísima presión. Cuando empezaron los llamados anónimos amenazantes, el microclima de la delegación agregó una preocupación más. Para colmo Lectoure había trazado un esquema de trabajo tan exigente que Giordano, el hombre que junto a Bustos han manejado el despegue de Laciar y que lo conoce mejor que nadie humana-mente, le pidió una reunión para plantear sus dudas. Giordano decía que Laciar no estaba acostumbrado a trabajar fuerte. Lectoure le explicó en la vereda del hotel que quince rounds exigen más que diez y que no se preocupara ya que al entrar en la semana del combate (la charla se realizó el martes 24 a las 22 horas) el ritmo seria decreciente. Giordano, promotor de Villa Carlos Paz, un hombre inteligente, hábil y desconfiado, veía que había cada vez más Lectoure en la vida de Laciar. Más que eso, advertía con afecto paternal que su pupilo no estaba todo lo bien que él quería que estuviese. Lectoure y Giordano se pusieron de acuerdo y se continuó con el plan de entrenamientos pre-visto. Bustos, ex boxeador, gran mu-chacho, trabajador, tímido, de gran ductilidad para convivir, se confesaba conmigo cada mañana, pues mientras los boxeadores daban tres vueltas de dos kilómetros y medio alrededor del Zoo Lake Park, nosotros —en el mismo tiempo de 36 a 38 minutos— hacíamos solamente dos. Me di cuenta que Bustos se quedó tranquilo sobre el estado de su muchacho después del miércoles 25: «Le puedo decir ahora que Falucho va a llegar al pelo», me confidenció el jueves 26. La llegada del doctor Paladino fue funda-mental. En el idioma más directo y a través de anécdotas de peleas y personajes del pasado lo fue convenciendo a Laciar de que él no padecía de ningún problema físico, que lo suyo era una cuestión sicológica. «Si querés andar bien vas a andar un fenómeno, si te dejas caer, chau, moriste». El otro médico que compartió la delegación es el doctor Mantegazza de Villa Carlos Paz. Nunca se metió en profundidad profesionalmente, fue un respaldo para Laciar y también para Giordano, de quien es gran amigo. Sin hacerlo muy visible, Mantegazza siempre estuvo presente en las reuniones entre Paladino y Laciar. Por lo general trató de hablar poco y sobre todo oficialmente, pero el jueves, a dos días de la pelea me dijo: «La llegada de Cacho (Paladino) cambió todo; dio vuelta al chico». En realidad lo que había hecho Paladino fue moralizado permanentemente. Algo así como un lavado de cerebro. Manejarlo con más habilidad que Tito, el hombre de los «gritos y el rigor» y darle menos dramatismo al compromiso que el que le transfería Giordano, quien llegó a consumir más de 50 cigarrillos diarios.
Una vez se midieron y la victoria fue para el campeón. Con sed de desquite y un nuevo desafío, sumado a ascendentes créditos locales, tendrán su “Revancha en La Quema”. El campeón argentino mosca, el jujeño Juan “Harry” Jurado, se enfrentará al destacado formoseño Junior “El Demonio” Zárate, intentando defender por tercera ocasión su corona, en un esperado duelo revancha, en el combate estelar de la velada que se desarrollará este sábado, 17 de agosto, en el Club Atlético Huracán, sito en Av. Caseros 3159, ciudad de Buenos Aires, Argentina, en una nueva producción de Argentina Boxing Promotions, de Mario Margossian, que será transmitida en vivo a través de TyC Sports a partir de las 23, para Argentina y toda América.
Se
conocen muy bien. El 2 de marzo de 2018, Jurado doblegó a Zárate en
fallo unánime y retuvo su reinado en su San Salvador de Jujuy natal.
Pero el formoseño lanzó un nuevo desafío y volverán a enfrentarse.
Jurado (15-1-3, 1 KO), ex campeón latino supermosca de la Organización
Mundial de Boxeo (OMB), buscará defender por tercera ocasión el cetro
que conquistó el 20 de junio de 2015 al dominar al bonaerense Elías
Coronel en fallo unánime y que retuvo sobre el bonaerense Fabián Claro,
Zárate, aunque llega del 9 de junio de 2018 ceder su invicto en las
tarjetas en peso gallo con el bonaerense Luciano Baldor. Enfrente estará
Zárate (10-2, 4 KOs), ex integrante del seleccionado argentino amateur y
actual Nº 1 del ranking argentino mosca, vencedor entre otros de Baldor
y Claro, y que tras caer con el jujeño viene del 21 de septiembre
vencer al chaqueño Abel Silva en forma unánime y ansía vengarse.
En la tarde del viernes, ambos superaron la ceremonia de pesaje en las instalaciones de la Federación Argentina de Box, dejando todo listo para su choque. El primero fue Jurado, quien pesó 50,550 kg. -111.4 lbs.-. Tras ello, Zárate también registró 50,550 kg. -111.4 lbs.-.
Jurado,
nacido en San Salvador de Jujuy hace 32 años, que tras dejar en el
camino a cada rival entre los que se destacan el pampeano Lucas Navarro,
los bonaerenses Claro, Carlos Rodríguez y Pablo Gómez, el 20 de junio
de 2015 dominó a Coronel -por segunda vez- en fallo unánime y conquistó
el cetro argentino mosca en Los Polvorines, Buenos Aires, que defendió
sobre Claro, hasta que el 12 de mayo de 2017 sometió al santiagueño
Héctor Gusmán en decisión unánime y se alzó con el cetro latino OMB en
General Rodríguez, Buenos Aires, que refrendó al igualar con el rosarino
Lucas Fernández, previo a retener el argentino sobre Zárate.
Enfrente
tendrá a Zárate, nacido en Ibarreta, Formosa, hace 29 años y radicado
en Florencio Varela, Buenos Aires, quien tras vencer a cada oponente
entre los que sobresalen Baldor y los cordobeses Ricardo Ibarra -dos
veces- y Matías Iriarte -ante quien luego resignó su invicto en fallo
dividido-, Claro, el dominicano Diego Pichardo e Iriarte en la tercera
por nocaut técnico en el quinto round donde conquistó la faja fedebol
supermosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), tras su revés con
Jurado viene de dominar a Silva y está listo para su desquite.
Las autoridades designadas por la FAB:
el árbitro será Mario González. Los jueces serán Héctor Miguel, Javier
Geido y Alejandro Bokser. El supervisor será Jesuan Letizia.
En el día de su cumpleaños, el púgil de Burzaco derrotó por
puntos a Pablo Gómez y se adueñó de los dos cinturones en peso gallo.
Era
una velada especial y «Yiyo» Baldor lo tenía en claro. Después de varios
meses de entrenamiento duro, dejó a punto su físico para aguantar los
10 rounds y se quedó con el triunfo más importante de su exitosa carrera
profesional.
En el día de su cumpleaños número 25, el brownianoobtuvo
el mejor regalo. Tras una pelea muy pareja, se adueñó de los títulos
Argentinos y Sudamericanos peso gallo, siendo así el mejor de su
categoría.
Los primeros asaltos sirvieron para que ambos estudien
las formas para hacerse daño. Si bien Pablo Gómez llegó a conectar
buenos golpes, el púgilde Burzaco aprovechó su altura y logró sacó
ventaja con decisiones claras y acertadas El fallo final fue unánime
para el represente local.
Baldor arrastra un récord de 14 victorias, una de ellas por KO, y dos derrotas.
Un repaso por los atletas argentinos que entrarán en acción este sábado. Transmisiones de TyC Sports y TV Pública.
Argentina durante la Ceremonia inaguración de los Juegos Panamericanos.
os Juegos Panamericanosya están en marcha oficialmente tras la inauguración de este viernes y, con su primera medalla asegurada Robertino Pezzota (squash), la delegación argentina continúa su participación en el evento deportivo buscando los primeros puestos en Lima 2019.
Aquí un recorrido por todos los deportistas que se calzarán la camiseta celeste y blanca este sábado 27 de julio para buscar su medalla. Los eventos podrán verse por la pantalla de TyC Sports y TV Pública. Además, habrá opción de verlo vía Flow.
Boxeo
Desde las 16: Leonela Sánchez vs. Fiorela Goicochea Quispe (Perú) (Peso gallo femenino (54-57 kg, cuartos de final)
La boxeadora argentina Leonela Sánchez ganó la final del peso gallo
femenino y le dio a su país la primera medalla de oro en esta disciplina
desde 1999.
La boxeadora argentina Leonela Sánchez celebra el oro en la final de peso gallo femenino en la Villa Deportiva Regional del Callao, Perú, el 1 de agosto de 2019.
Fue una gran jornada para Argentina la del jueves 1 de agosto de
2019, noveno día de actividad deportiva en la edición XVIII de los
Juegos Panamericanos en Lima, Perú.
La delegación albiceleste
obtuvo dos oros históricos. Uno de ellos fue el que logró la boxeadora
Leonela Sánchez, en la final femenina de la categoría peso gallo
femenino (54-57 kg.), donde venció a la brasileña Jucielen Cerqueira
Romeu. Sánchez se convirtió en la primera mujer en ganar un oro en boxeo
para Argentina y también le dio a su país la primera presea dorada
desde la edición celebrada en Winnipeg, Canadá, en 1999.
Leonela Sánchez de Argentina (rojo) pelea en la final de peso gallo femenino contra Jucelien Cerqueira de Brasil (azul)en la Villa Deportiva Regional del Callao, Perú, el 1 de agosto de 2019.
El muchacho de 23 años había peleado 35 días
antes de su muerte en Alemania y había sido derrotado de manera unánime
en las tarjetas
Santillán había protagonizado tres peleas en los seis meses previos a la presentación que derivó en su muerte (@ElSurDiario)
«¡Mañana hay guerra y título latino en juego! Mañana expone mi rival el cinturón y se lo vamos a arrebatar. Mañana somos campeones». Hugo Santillán se había mostrado efusivo luego de dar el peso oficial antes de su gran oportunidad de conquistar la corona continental de los ligeros a sus jóvenes 23 años. Estaba lleno de ilusiones.
La que él consideraba una gran oportunidad, terminó siendo su gran
condena. El debate que deberá imponerse sobre esta trágica noticia gira
en torno a las condiciones de su presentación: ¿falló algún control?
¿fue una fatalidad que no pudo ser anticipada? ¿estaba en condiciones de
subir al ring?
«Dinamita» había peleado 35 días antes de su fatal presentación en la ciudad alemana de Hamburgo contra el local Artem Harutyunyan. Había perdido de manera unánime tras 10 rounds. Las tarjetas habían sido contundentes contra él: los jueces le dieron todos los asaltos por perdidos. Había una diferencia de categorías que él mismo se encargó de aclarar en sus redes sociales: «Recién bajo del ring. No se me dio la victoria, pero hicimos 10 rounds palo a palo. En tres categorías más, esta no es mi categoría. Pero vine y me la jugué».
La corona continental de la Organización Internacional de Boxeo (IBO) de la divisional súper ligero que estaba vacante quedó en Alemania. «Huguito» había hecho el esfuerzo de subir hasta la divisional que tiene como límite los 63,500 kg, tras triunfar cuatro meses antes en el peso ligero (61,200kg) contra Sergio Blanco en Villa Constitución (Santa Fe), la ciudad que lo vio nacer.
Sin embargo, en diciembre había sido noqueado en el 5° round por Fabricio Bea en la divisional súper pluma (hasta 58, 900 kg), el peso que había elegido durante la gran mayoría de su escueta trayectoria profesional que se había iniciado en septiembre del 2015. La misma carrera en la que llegó a sumar 19 triunfos (8KO), 6 derrotas (2KO) y 2 empates.
Precisamente las tarjetas habían indicado la paridad en su última vez arriba del ring. El muchacho de 23 años, que llegó a la trágica pelea contra el uruguayo Eduardo Abreu con tres combates sobre el lomo en los últimos seis meses, tenía la esperanza de arrebatarle el título latino plata de la categoría ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Uno de los jueces vio empate (95-95), otro le dio el combate por perdido (94-96) y el restante juzgó sentenció su victoria (97-93).
Nada importó de lo sucedido en esa velada cuando las piernas comenzaron a perder fuerza tras la culminación de los 10 rounds. Mientras escuchaba el fallo, estaba con la cabeza gacha. De golpe, «Huguito» se desvaneció y no volvería a despertar. Lo asistieron sobre la lona y lo trasladaron rápidamente. Entró en coma al hospital y pasó cuatro días internado hasta que su cuerpo dijo basta.
En abril del 2017 había realizado su primera travesía fuera del país cuando viajó a México para intentar adueñarse del título juvenil CMB de la categoría súper pluma contra el local Eduardo Hernández: cayó por nocaut en el tercer round. Tres meses antes, había cedido la corona sudamericana pluma en las tarjetas. Luego de aquellas amargas experiencias y de tres intentos fallidos por conquistar diversos cinturones, se consagró campeón latino de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) súper pluma con un KO a Horacio «Látigo» Centeno en junio del 2018.
Un duro choque de cabezas con la mexicana “Estrella” Millán, obligó a los jueces a dar por finalizado el encuentro.
sábado, 17 de agosto de 2019 · 10:49
Ante una multitud que colmó las tribunas del Estadio Aldo Cantoni, se
realizó el festival boxístico que tuvo como atracción principal, la
defensa de los títulos mundiales de Cecilia Román y Leonela Yúdica.
El gobernador de San Juan, Sergio Uñac, estuvo presente en el evento
deportivo junto a los intendentes de la Ciudad de San Juan, Franco
Aranda; de Chimbas, Fabián Gramajo; y de Pocito, Fabián Aballay; el
ministro de Infraestructura, Julio Ortiz Andino; el secretario de
Deportes, Jorge Chica; el secretario de Ambiente y Desarrollo
Sustentable, Raúl Tello; y el titular del bloque oficialista en
Diputados, Pablo García Nieto, entre otros funcionarios.
Previo al inicio de los principales combates de la noche fue el turno
de los reconocimientos, destacándose el emotivo homenaje a Mariano
«Nani» Castro, joven promesa del boxeo sanjuanino y campeón argentino
amateur de peso ligero, quien falleció trágicamente el 30 de junio. El
gobernador Sergio Uñac y el secretario de Deportes, Jorge Chica, les
entregaron un reconocimiento a los padres de Castro, y el estadio a
pleno ofreció un respetuoso minuto de silencio por el joven fallecido.
En la primero de los platos fuertes de la noche, Yúdica defendía por
octava ocasión su título. En un combate donde comenzaba a construir un
triunfo la boxeadora sanjuanina, un choque de cabezas involuntario
determinó que como consecuencia de las heridas recibidas, el combate no
pudiera finalizar, por lo que quedó sin decisión, reteniendo, de este
modo el título mundial Mosca de la FIB, la actual campeona.
La jornada había comenzado con un nutrido programa de peleas amateurs
que tuvo inicio con el combate en Varones Juveniles, categoría 64 kg
entre Ariel Camargo (Mendoza) vs Mario Pintos (La Rioja) con victoria
por puntos del mendocino.
A continuación, en 64 kg, se enfrentaron Joel Pereyra (Unión Villa
San Damián) y Dilan Farías (La Rioja). Aquí el referí suspendió pelea,
correspondiendo el triunfo a Pereyra.
La pelea número tres en el orden cronológico, en Varones Cadetes, 63
kg, la protagonizaron Leonel Pacheco (La Rioja) y Carlos Vera (San
Juan), con triunfo por abandono del púgil riojano.
En la cuarta pelea, Mujeres Mayores, 51 Kg: Fátima Villafañe (SJ) y
Florencia Villarreal (Mendoza) empataron al cabo de 4 rounds.
Posteriormente, fue el turno de Jeremías Orosco (San Juan) y
Franco Ibarra (La Rioja), en Varones Juveniles, 56 kg, con triunfo del
sanjuanino por puntos.
En 60 kg se enfrentaron Esteban Gutiérrez (San Juan) e Isaías
Luna (La Rioja). El árbitro suspendió el combate, determinando la
victoria del sanjuanino.
En Mujeres Cadetes, 50 kg, la representante de San Juan, Gabriela Paez, venció por puntos a la riojana Yohana Rodríguez.
La octava pelea de la noche, fue la primera donde se puso en
juego un título sanjuanino. En Varones Mayores, 56 kg, se midieron
Ismael Riveros y Lucas Guzmán, quedándose Riveros con la victoria y el
título local.
En categoría 69 kg, pelearon David Murúa (RM Boxing) y Emanuel
Agüero (Impacto Boxing). El ganador y flamante campeón sanjuanino fue
David Murúa ante la decisión del árbitro de suspender el combate, por un
corte que tenía su contendiente.
En categoría hasta 91 kg, Luciano Carabajal (San Juan) venció por puntos a Rodrigo Araya (Mendoza).
El undécimo combate de la velada fue el primero profesional,
pactado a 4 rounds; en categoría Super Pluma, el púgil sanjuanino,
Fabián Álvarez (57,300 kg) venció por puntos al mendocino Diego Martínez
(58,900 kg) en fallo unánime.
En categoría Pluma, se enfrentaron el local, Carlos Sardínez
(56,800 kg) y el misionero Diego Silva (56,900 kg). Luego de 6 rounds,
el jurado vio ganador al sanjuanino en fallo unánime (60-54 / 59-55 /
59-55).
Américas Iba a pelear por el título pluma frente al estadounidense Andrés Quintana el pasado 28 de junio, pero se pospuso y finalmente se concretará el próximo viernes 23 de agosto.
El argentino Bruno Cannetti (d) va por su revancha y el cinturón pluma ante Andrés Quintana (i). (Combate Américas)
Tras una larga postergación de casi dos meses, el peleador argentino de artes marciales mixtas (MMA),BrunoCannetti, finalmente disputará el choque de campeonato por el campeonato de peso pluma (145 libras/65 kilos) de Combate Américas frente a Andrés «The Bullet» Quintanael viernes 23 en el estadio Lake Tahoe Outdoor Arena de Harveys, en Nevada.
La pelea (será la coestelar de la velada) representa para Bruno, además de una gran chance de consagrarse campeón en una liga en continuo ascenso y expansión, una revancha de la derrota sufrida el pasado 7 de diciembre en las semifinales de la Copa Combate 2018.
Aquella llegó con polémica, ya queel árbitro paró el choque y muchos cuestionaron que el argentino parecía poder seguir peleando. Bruno protestó el fallo y hasta Campbell McLaren, CEO de la compañía y co-fundador de UFChace años, se expresó al respecto: «No hay mejor manera de resolver esta rivalidad que una revancha con el título mundial».